Citas

La hora más sombría nunca dura más de sesenta minutos.

André Luguet.

El honor de los malos


Katie collman no era más que una cría de 10 años de Crothersville ( Indiana ) a la que una buena tarde de 2005 enviaron a hacer recados a una tienda cercana.

Pero tuvo la mala fortuna de encontrarse con una imagen que ella no quería ver y que, seguramente, tampoco entendió demasiado. Pero aquella visión le costó la vida.

Anthony Stockelman, que así se llamaba el delincuente, se puso nervioso al darse cuenta que le habían visto con su cargamento de drogas en la mano y sólo se le ocurrió una solución, sin reparar en quién le ha visto, en si sabía lo que había visto o en si en realidad le importaba algo de lo que había visto.

Katie fue encontrada cinco días más tarde atada boca abajo en un arroyo. Y Anthony, tan valiente como siempre, al ser detenido y enjuiciado, se declaró culpable. No por honradez, cargo de conciencia o respeto, sino simplemente para evitar la pena de muerte. Esa oportunidad que él no concedió a Katie.

Pero ese crimen no fue olvidado por la mayoría y, a los pocos días de estar en prisión, los guardias se sorprendieron cuando vieron amanecer a Anthony de esta guisa.




Esto me trajo a la mente otro caso parecido en cuanto a reacciones.

Miguel Carcaño y sus "colegas" siguen riéndose de todo el mundo en relación a Marta del Castillo, cambiando declaraciones, negando algunas anteriores...

Pero algo cambió cuando entró en escena un personaje, uno de esos personajes peculiares del que nadie sabe nada hasta que aparece con toda su historia detrás.

Ahí apareció Dieguito "el malo". Hasta hace poco alguien bastante desapercibido para el común de la sociedad pero, parece ser, que la suya es palabra de Dios en cualquier cárcel española, y no sólo para los reclusos, sino para funcionarios, guardas,directores y todo aquel que por la circunstancia que sea se encuentra dentro de ese mundo.

Yo qué queréis que os diga, pero si a mi me tienen respeto en todas las cárceles ( suponiendo lo que habrá allí ) aún llamándome "Dieguito", tengo que ser alguien muy jodido. Pues nuestro amigo Dieguito les dedicó una carta a Miguel Carcaño & friends donde les dejaba las cosas muy claritas. Aquí dejo un par de fragmentos:

"no soportaréis lo que os espera en la cárcel, la condena del juez será un juego de niños al lado de la verdadera condena, la que incluso los violadores casi no pueden resistir - y eso sin haber matado-, que vendrá de la población reclusa”.

"Las voces de la población reclusa española llegan hasta mí desde el último rincón, porque mantengo contactos en todos los sitios dada mi antigüedad y amistades. Por eso os digo que sé que los presos han hecho este caso suyo, como si se tratase de una hermana, una hija, una compañera o una madre".

"El sufrimiento empezará con todo tipo de escupinazos hasta que entendáis que no podréis ni ir a cagar a gusto ni tan sólo uno de los miles de días y sus noches sin fin, con la asegurada enfermedad del sueño. Nada más ingresar, ¡arrodíllate y arrepiéntete! Por donde paséis, desearéis estar muertos. Espero que aceptéis mi consejo de inmediato para que su madre tenga los restos de su hija, porque luego será tarde. Mi opinión es que, sin cuerpo, tenéis los días contados”.





Ya me imagino la cara de los niñatos estos cuando la recibieran, como se les tuvo que borrar esa sonrisa de la cara de estar por encima de todo. De hecho Miguel Carcaño ya intentó suicidarse y, para su desgracia, no lo consiguió.


Incluso los peores presos repudian a estos engrendos que se burlan del dolor que han causado, así que ahora... les tocará recibirlo. ¿ Deberíamos estar en contra?

Citas

Porque a todos nos gustan ciertas frases que expresan lo que pensamos poniéndolas en boca de otros, aquí inauguro esta nueva sección. Iré poniendo alguna que otra cita de vez en cuando. Una cada vez porque las ya se sabe, los perfumes caros...


Pasar por idiota a los ojos de un imbécil es un deleite.

(Courteline)

Cuánto daño han hecho las pelis japonesas...

Pues eso, en circunstancias normales, hace unos años era normal encontrarte a alguien en el rellano en pijama, que bajaba a tirar la basura o incluso a por el pan. Esos años...

Pero desde la aparición ( extensión más que aparición porque tienen tela de años ) de ciertas películas de "terror" ( porque a mi no me lo parece pero bueno... ) encontrarse a una chica morena en camisón blanco es lo más pavoroso que te suceder. Sino mirad las reacciones...



Realmente triste / Tristemente real.

Viñeta de El jueves.



Cosas que NO puedes hacer si NO eres un perro.

Personas


Suele ocurrir que por los caprichos del destino o la conjura de los astros se encuentran personas opuestas por completo y que si no fuera por ciertas circunstancias no coincidirían jamás.



En el tiempo que llevo en la Obra Social ha pasado mucha gente por delante de mí ( una media de 20/25 personas cada 3 meses durante 3 años y medio... ) y han pasado todo tipo de personas. Agradables, rancias, amables, estúpidas, cariñosas... Lógicamente a todas hay que tratarlas por igual.

Pero esos astros quisieron que dentro del mismo grupo, uno de los primeros que llevé, se juntaran las dos personas que me han transmitido las sensaciones más radicalmente opuestas.

El primero, un hombre. Uno de esos viejos pequeños, delgados, casi consumido por el tiempo y algo curvado por el peso de sus propias tragedias. Vivía en una residencia porque no tenía a nadie. Apenas hablaba y cuando lo hacía era un fino hilo de voz el que salía de su garganta y que provocaba que yo hiciera callar a todo el mundo para escuchar sus pocas palabras. A pesar de esa imagen de soledad y tristeza cada vez que le ayudaba a subir a la furgoneta se daba la vuelta y, como si le hubiera hecho el favor más grande de su vida, alargaba todo lo que podía su mano para regalarme un caramelo y una sonrisa tan forzada de oreja a oreja para demostrar que era real que casi resultaba grotesca.



La segunda, una mujer. Una señora algo oronda, que vivía en una de las mejores zonas de la ciudad acompañada de su hija, y que se le llenaba la boca relatando sus virtudes y los favores que hacía el todo el mundo y cuyo mayor logro fue haber estado a punto de ser monja en su juventud.

En una de las pocas ocasiones que habló este hombre nos contó que él estuvo en un campo de concentración y, como siempre, lo dijo casi susurrando, con la tristeza con la que empaña el tiempo pasado que no se puede olvidar, pero con la dulzura de quien se dedica solamente a vivir, sin ningún rencor que le consuma por dentro.

La respuesta fue la peor respuesta que podría haber recibido ese hombre, machacado por la vida, inmerecida, y de quién, por sus propias circunstancias, más callado deberia haber permanecido. Tras esa contestación, todos los demás nos mantuvimos callados todo el trayecto, incluso él, que bajó la cabeza añadiendo otra pena sobre sus hombros. Nadie volvió a hablar de ese tema y, por supuesto, tuve claro qué lugar merecía cada una de esas personas.

Esa respuesta, a cargo de esa mujer, fue: Algo habrás hecho para merecerterlo

Para el que no conozca la continuación de la frase, dice así:

Si no puedes deslumbrar con brillanteces al menos desconcierta con gilipolleces

Puede que este blog no te deslumbre, pero... al menos habrás pasado un rato pensando hasta darte cuenta de lo que realmente soy