Homenaje

Sólo él sabría decirlo...


Microrrelatos

Seguimos con el concurso de microrrelatos. La condición en este concurso de la Ser es que empiecen con la última frase del relato ganador de la semana anterior, que en este caso era "hasta que decidimos volver a colgarla en la pared".

Esta vez no he elegido el relato ganador, hubo otro que me gustó más.



Hasta que decidimos volver a colgarla en la pared, la ventana del salón nos proporcionó los momentos mas felices de nuestra vida. Fue lo primero que compramos juntos cuando nos casamos y todo eran proyectos. Parecíamos unos locos geniales cargando con nuestra ventana de luna de miel a Benidorm. Nos reíamos alborozados ante la cara desolada del personal del hotel cuando nos saludaban tras la ventana. También las personas en la playa nos miraban sorprendidos al otro lado del cristal. Entonces todo era de color de rosa.

Ahora que esta inmóvil en su lugar adecuado sólo transmite tristeza. Ni siquiera cuando los niños descorren las cortinas entra la luz.


Ismael Hevia

Citas

No te molestes en insultarme porque nada de lo que digas puede ser peor de lo que yo pienso de mí.

Los heraldos negros

Soy de esas personas a las que puedes pisotear por tener una cualidad de mierda pero muy apreciada para comerciales y empleados de cara al público o atención al cliente. Tolerancia a la frustración que la suelen llamar cuando te hacen algún tipo de entrevista de esta índole.

Pero ocurre que, cuando no afecta que te hagan lo que te hagan, suele pasar que empiezas a ver que se lo hacen a los de alrededor. Males que tu no puedes evitar por mucho que quieras y por tanto, te surge esa extraña frustración que no habías sentido hasta entonces.

Corría el año de 3º de BUP ( no soy lo suficientemente viejo como para hablar por años y no por referencias ) cuando estaba ocurriendo una de esas circunstancias, una cascada de acontecimientos que veía aplastar a los que me rodeaban sin poder ( y sin saber, estúpida inocencia ) hacer nada.

Entre tanto decidieron organizar un recital de poesía y yo, por ser de letras puras y uno de "protegidos" de la profesora ( ya hablaremos de los gemelos ) me incluyeron incluso sin estar ese día presente en clase y eligieron una poesía en mi nombre.

No sé si fue al azar o si la gente que la eligió lo hizo sabiendo lo que hacía, pero esa poesía decía todo lo que callaba en ese momento y necesitaba gritar, creo que no delante de tanta gente aunque, gracias a dios, no sabían lo que significaba aquello.





Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.


Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!


César Vallejo

La calma

Siguiendo con el ciclo de que ha comenzado Jesús, canciones que relajan, pongo mi granito de arena.

Para mí esta canción más que relajarme me calma, que es parecido pero no es igual . Ya pondré le de M-Clan, que tiene un título bastante acertado.

Pero de momento...


Microrrelatos

Como buen conductor la radio es una compañera de viaje siempre presente, al menos cuando me quedo solo.

En la Cadena Ser hay una sección en la que la gente envía sus relatos cortos ( micros) a partir de una frase que proponen. Hay auténticas perlas.

La de los días de lluvia era gris, la de los de sol amarilla. Desde hacia tiempo sufría constantes cambios de color, pero pensamos que terminaría adaptándose a la luz. No ocurrió así y la llevamos al médico. Nada más entrar se volvió blanca como la bata del médico. Esta niña sufre síndrome cromático —dijo el médico, y le recetó unas cataplasmas rojas que causaron un efecto desastroso. Difuminada y borrosa estuvimos a punto de perderla, hasta que decidimos volver a colgarla en la pared.

Rosa Pastor.

Grandioso

Dedicado a quien me hizo ver esta peli en mi infancia hasta que me supe los diálogos al pie de la letra.

Para el que no conozca la continuación de la frase, dice así:

Si no puedes deslumbrar con brillanteces al menos desconcierta con gilipolleces

Puede que este blog no te deslumbre, pero... al menos habrás pasado un rato pensando hasta darte cuenta de lo que realmente soy