Porque Spain is different...


Como tantas y tantas veces este país se caracteriza y se enorgullece de ser "different", y para bien o para mal, así es. En ocasiones muy contadas este país destaca por motivos ejemplares, otras por originales, y las más frecuentes por cosas surrealistas y estúpidas que solo ocurren aquí.

Os voy a contar una historia de la España más absurda, de esa España de catetos y panderetas (nunca mejor dicho) que nos caracteriza y que sucedió el 25 de Diciembre, día de Navidad, en el Hospital maternal de Jaén, en la planta de neonatos.

Como todos sabéis, hay dos prohibiciones básicas en cualquier hospital del mundo, que son la de no fumar, la primera, y guardar silencio la segunda. Pues en tan señalado día a algunos iluminados no se les ocurrió otra cosa que ir a celebrar la fiesta al hospital, un coro de unas 12 ó 15 personas cantando villancicos a viva voz ( a voz en grito sería más específico) acompañados de sus guitarras, zambombas y panderetas, mientras las enfermeras y personal del hospital les reían la gracia mientras dejaban atrás uno tras otro esos carteles tan típicos de "guarden silencio". Y hasta que no terminaron su repertorio no se fueron de allí...

Lo mejor de todo hubiera sido para completar la faena que se hubieran puesto a repartirle puros al personal para celebrar la navidad. Me parece muy bien que quieran llevarle algo de las fiestas a la gente que está hospitalizada, pero... con dos dedos de frente.


Porque España es de risa, y Jaén, de chiste... de los malos.

El poder de unos pocos


"He tenido que decirle las cuatro palabras que le han roto el corazón: 'Papá no puede venir'"


Como ocurre tantas veces, unos pocos suelen decidir el destino de todos y, aunque por lo paralelo de las historias pudiera parecer, este post no trata sobre política.


Trata ni más ni menos que del tema de los controladores aéreos. Unas personas cuyo sueldo base es de 600.000 euros anuales ( a esto añádanle como en cualquier otro trabajo pluses, complementos, horas extras… ) y que han tenido el valor de colapsar una de las épocas más importantes para miles y miles de personas.

Dicen que cada persona tiene una historia y entre tantas, siempre se te ocurre imaginar la vida de algunas personas que ves tirada debajo de los asientos de un aeropuerto. Gente que, con la crisis, no ha podido irse en verano 15 días de vacaciones y ahora tenía 4 para poder descansar, otros que simplemente iban a casa a ver a la familia, o lo más sangrante de todo, gente que necesita hacer viajes de urgencia.

Quizás el caso más llamativo y frustrante era el de una madre que tenía que viajar desde Canarias a Málaga para hacerle una operación a su hija de 5 meses que tiene un cáncer de estómago. ¿ Quién tiene el valor de ponerse delante de esa madre y decirle que lo va a perder todo porque unos cuantos no tienen suficiente con 100 millones de pesetas al año?

Lo más gracioso de todo esto son las justificaciones de los controladores, alegando que no son “reponedores del pryca” y que de ellos dependen vidas humanas. Que pregunten a los médicos de urgencia por ejemplo. Turnos de hasta 31 horas encerrados en algún centro de salud perdido en mitad de la sierra por poco más de 2.000 euros al mes.

Aparte de esto hay que contar que estas “mini” vacaciones iban a dar trabajo y a arreglarle el desaguisado a muchos trabajadores del turismo que ven como se escapa su último tren del año sin haber parado en la estación.

Estos impresentables han jugado con los sueños, necesidades y vidas de miles de personas , por eso, esos 2.400 controladores deberían convertirse en 2.400 despidos por una falta total de responsabilidad y por alterar gravemente las circunstancias de todos y, a los instigadores, que siempre hay alguno más “echao p’alante” pues unos añitos a la sombra, porque ya sabían que podían contar con eso si llegaban a hacer lo que han hecho.

Todo esto se podría resumir en algo tan simple como lo que vi hace unos días en el telediario:


Reportera: triste ¿no?

Viajero: triste no ¡ hasta los cojones !

Payasos sin circo.






Inauguro nueva sección.

Para esos comentarios de la gente pública que, por absurdos, se merecen el calificativo de payasos, y que por estúpidos, no se merecen compararse con uno de los oficios más nobles del mundo y por eso decido sacarlos del circo.

No entraré mucho a discutir estos comentarios porque obviamente hablan por sí sólos, pero algún apunte sí me gustaría hacer.


"El régimen tributario español está yendo en contra de las empresas catalanas. Cada día cuántos empresarios de Cataluña tienen en su casa instalado a un inspector de Hacienda cuando Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios"


Joan Puigcercós, candidato de ERC a la presidencia catalana.

En fin, no merece mucho comentario, pero si en Andalucía no pagara impuestos ni Dios España entera se iba al carajo ( incluida Cataluña) por ser la comunidad con más población y ya sé, que está hablando de empresas, pero también es la segunda comunidad con más empresas, que sólo hace falta una búsqueda rápida en internet antes de ganarse 10 millones de enemigos.

Citas

Los viejos gustan de dar buenos consejos para consolarse de no estar ya en condiciones de dar malos ejemplos.

François de La Rochefoucauld

Recuerdos de la tierra mía


Dentro de unos días Miguel Hernández hubiera cumplido 100 años pero, como tantos otros, acabó sus días de forma temprana en una cárcel victima de una represión dictatorial que temía sobremanera los talentos que no estaban a su merced.

Este hombre, un poeta del pueblo, EL poeta del pueblo, le escribió a mi tierra. Y no encuentro mejor manera de recordarlo.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.



Citas

Un espíritu noble ensanchece al hombre más pequeño.

Jebediah Springfield

Me encanta la lluvia




Habitualmente suelo crear entradas con cosas que me disgustan, que me mosquean, mis manías y otras cosas que parecer ser que me hacen parecer un viejo quejica lleno de achaques e insoportable. Así que para remediarlo, hoy toca lo contrario. ( te lo dedico chuso! )

No entiendo a la gente que corre cuando empieza a llover, no a la que hace deporte, sino a la que huye para no empaparse.

A mi me encanta mojarme, me encanta llegar chorreando a casa. Siempre que empieza una tormenta me cruzo con los vecinos que corren a cobijarse mientras yo salgo a mojarme. Incluso a mi perra he conseguido contagiarle esa pasión por el agua, eso sí, al aire libre, porque como todo buen perro si nombras la bañera huirá a esconderse debajo de la cama. Pero si es en la calle se vuelve loca, todo lo que es capaz de abarcar con la mirada es sólo para nosotros, para revolcarse en el césped mojado, para perseguir caracoles (verídico ) o para divertirse en una pista de skate lo suficientemente escurridiza.

El agua de la lluvia hace florecer las ideas, ralentiza el tiempo y ensordece los sonidos haciendo que cada segundo se alargue en cada charco. Esa sensación te hace sentir que formas parte de todo, del universo, porque, la lluvia no es lluvia si alguien no se moja. Si no la sientes es sólo algo que ocurre detrás de la ventana, en otro mundo al que quizás decidas cruzar, pero sólo cuando aparezca el sol.

Nunca cogeré un paraguas al salir de casa porque entonces... no me mojaría.

Para el que no conozca la continuación de la frase, dice así:

Si no puedes deslumbrar con brillanteces al menos desconcierta con gilipolleces

Puede que este blog no te deslumbre, pero... al menos habrás pasado un rato pensando hasta darte cuenta de lo que realmente soy